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Números e iconos en la baraja del tarot

¿Os habéis fijado en que las cartas del tarot, además de sus bellas imágenes, aparecen números, es decir, que están numeradas? ¿No os llama la atención el que distintas barajas de tarot, con distintas imágenes den iguales lecturas para los mismos consultantes y la misma consulta? Hay una buena explicación para responder a estos interrogantes. Con esta explicación adquiriremos una cierta cultura del tarot, la cual será, con toda seguridad, enriquecedora. A continuación pasaremos a ver todo esto, de la forma más amena posible.

 

1. Los números como base del tarot

Como hemos dicho en nuestro primer interrogante, las cartas del tarot están numeradas, todas ellas siguiendo un orden. Desde ya avisamos de que la base significativa de las cartas se la dan sus números. En efecto, cada número tiene su propio significado, de ahí que la misma carta en distintas barajas, simbolice lo mismo, por más que las imágenes que aparecen sean distintas. Cada arcano es el que es en función del puesto que ocupa en la baraja, dentro de su categoría (arcanos mayores y arcanos menores).

Pero entonces, cabe preguntarse con justicia, ¿qué pintan las ilustraciones en la baraja del tarot, si su base simbólica depende del significado de los números, de su simbolismo, más que de los iconos? Esto es lo que, en lo que sigue, vamos a explicar en los siguientes epígrafes.

 

2. La importancia de los nombres

Además de la iconografía y los números, hemos de hacer un inciso a los nombres de los arcanos mayores. En efecto, estos nos ayudan a entender las imágenes pues, en cierto modo, son una imagen de la realidad, aunque no se trate de una imagen pictórica, sino de una imagen lingüística. Para que se vea con claridad. La palabra “perro” es una representación lingüística de un cierto tipo de objetos que hay en la realidad, esas cosas a las que llamamos “perros”. Igual ocurre en el caso de las cartas del tarot.

 

3. La razón estética de la iconografía del tarot

Una baraja de cartas, sea de tarot o de otra clase, no es un simple conjunto de tarjetas numeradas. La numeración de las barajas de cartas, en la mayoría de los casos, es su base, sea para jugar, sea para conocer el porvenir, como en el caso del tarot. Sin embargo el hecho de que estén adornadas las hace más atractivas, de modo que la iconografía el tarot estaría justificada, en este caso por una inclinación al embellecimiento, a la decoración. En el pasado decorábamos cuevas con imágenes rudimentarias de bisontes y de cazadores; en la actualidad decoramos, entre otras cosas, barajas de cartas.

 

4. La razón didáctica de la iconografía del tarot

Trabajar con números no es fácil. Las matemáticas no son fáciles y la numerología tampoco lo es. Asociar significados a imágenes es más fácil que asociar significados a números. Además, en el pasado, que fue cuando surgió el tarot, la gente no tenía tanto conocimiento de los números como en la actualidad, seguramente todo el mundo o casi todo el mundo sabía contar, pero lo más probable es que fuera poca gente la que conociera los símbolos con los que se representan los números, de ahí que se buscaran imágenes que representaran estos significados. Unas veces se utilizaban símbolos conocidos, como en el caso de La Justicia, otras veces se utilizaron personajes de leyenda, como La Papisa o la Suma Sacerdotisa y, otras más, se utilizaron arquetipos, como en el caso de El Loco, El Emperador, etc.

Esto facilitó la lectura de las cartas, haciendo además posible que gente sin conocimientos de numerología pudiera interpretar la tirada de tarot. En cierto modo, la iconografía sirvió para llevar el tarot más allá de la élite intelectual que poblaba la Europa antigua. De este modo, aun siendo considerado como un arte arcano, en la práctica está libre, al menos en parte, de este manto de arte arcano.

Diciéndolo de otro modo, con las imágenes de la baraja se consiguió hacer gráfico el significado de los números. Sería similar a crear un diccionario en el que en lugar de poner una definición en palabras, se utilizaran imágenes para representar el significado de estas.

 

5. La razón popular de la iconografía del tarot

Esta razón constituye la otra cara de la moneda con respecto a la anterior. En efecto, si las cartas del tarot fueran unas tarjetas con números, sin las imágenes, pocas personas harían consultas, pues les resultaría difícil ver la relación entre los números y las imágenes, así como la relación entre los números y su vida.

Las imágenes ayudan, en primer lugar, a que el consultante pueda captar con mayor facilidad la lectura de la tirada, de tal modo que pueda tener una utilidad práctica en su vida. Obsérvese que este es el sentido que tiene hacer una consulta del tarot, a saber, saber cómo actuar en nuestra vida, recibir un consejo para nuestra práctica.

En segundo lugar, las imágenes ayudan a que el o la consultante, vea la relación que hay entre las cartas y su vida. Se ve mejor gráficamente, se puede sentir identificado con los personajes o situaciones que aparecen representadas en las cartas.

6. Conclusión: el tarot es, en esencia, un tipo de numerología

Como hemos visto, hay razones prácticas que hacen que las cartas de tarot lleven imágenes, las cuales representan los significados de los números. Estas imágenes facilitan las lecturas por parte de los y las tarotistas no versadas en numerología y, del mismo modo, facilitan al o la consultante el entender la lectura. Sin embargo, el tarot se basa, en última instancia, en el significado de los números de las cartas, sobre todo en el caso de los arcanos mayores. Esto no quiere decir que las imágenes no tengan sentido o que sean inútiles, al contrario son útiles y, en ocasiones, pueden dar un extra de significado con respecto al que aportan los números mismos.

Así pues, el tarot es esencialmente un  tipo de numerología.

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